La anestesia es una de las especialidades más expuestas a la denuncia penal: el daño aparece en minutos y queda registrado. Qué se investiga, qué prueba pesa y cómo se arma la defensa.
De todas las especialidades médicas, la anestesiología es una de las más expuestas a terminar en una causa penal. El motivo no es que se trabaje peor, sino la naturaleza de la práctica: el margen entre el efecto buscado y el daño es estrecho, el deterioro ocurre en minutos y casi todo queda registrado en la ficha anestésica y en el monitoreo. Cuando el resultado es grave, hay un documento minuto a minuto que alguien va a leer con la causa ya iniciada.
Esa misma trazabilidad, bien usada, es el mejor instrumento de la defensa.
Qué delito se investiga cuando hay una complicación anestésica
En el ámbito penal la mala praxis no es un delito con nombre propio. Según el resultado, la conducta se encuadra como homicidio culposo (artículo 84 del Código Penal) o como lesiones culposas (artículo 94), que castigan a quien causa la muerte o un daño en el cuerpo o en la salud de otro por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo.
Si el profesional se aparta del paciente en un momento crítico, puede discutirse además el abandono de persona (artículo 106), que es una figura distinta y más grave, porque no se le reprocha un error de técnica sino haber dejado a su suerte a alguien a quien debía asistir.
Que exista un daño no alcanza para que exista delito. Hay que probar tres cosas: una conducta que se apartó de la lex artis, un nexo causal entre esa conducta y el resultado, y que el resultado era previsible y evitable para un anestesiólogo diligente en las mismas circunstancias. La anestesia tiene riesgos propios que se materializan aun con una práctica correcta: el riesgo inherente no es culpa.
Los escenarios que más denuncias generan
Vía aérea difícil e hipoxia
Es el núcleo de buena parte de las causas. Lo que se discute casi nunca es que la intubación haya sido difícil, sino si la dificultad era previsible a partir de la evaluación preanestésica, si se tenía a mano el material alternativo y si se activó el algoritmo de vía aérea difícil en tiempo. La defensa se construye mostrando que la secuencia seguida fue una de las reconocidas y que el deterioro se explica por la condición del paciente.
Errores de dosis y de fármaco
Confusión de ampollas, concentraciones distintas al mismo volumen, bombas mal programadas. Aquí importa el sistema: cómo se almacenan y rotulan los fármacos en ese quirófano, quién prepara la jeringa, si hay doble chequeo. Un error favorecido por una organización deficiente no se imputa igual que una desatención personal, y esa diferencia puede cambiar el resultado de la causa.
Evaluación preanestésica y falta de consentimiento
Muchas denuncias no nacen del acto anestésico sino de lo anterior: una cirugía programada sin estudios suficientes, una comorbilidad no registrada, un riesgo que el paciente dice que nunca le explicaron. La Ley 26.529 de derechos del paciente exige consentimiento informado y lo documenta como parte de la historia clínica; cuando no está, el relato de la familia queda sin contrapeso.
Monitoreo, retiro del quirófano y recuperación
El estándar exige vigilancia continua y monitoreo mínimo durante todo el procedimiento y la recuperación. Dos situaciones aparecen una y otra vez: el anestesiólogo que atiende más de un quirófano a la vez y el paciente que se descompensa en sala de recuperación, cuando ya nadie se siente a cargo. Conviene revisar esas prácticas antes de que haya una causa, no después.
La prueba que define la causa
En estos expedientes la defensa se gana o se pierde en la prueba técnica, no en el relato. Lo que pesa es:
- la ficha anestésica completa, con horarios, dosis, signos vitales y las maniobras realizadas;
- el registro del monitoreo y, si existe, el volcado del equipo;
- la evaluación preanestésica y el consentimiento informado;
- los protocolos del servicio, que fijan qué era exigible en ese lugar y con esos recursos;
- la pericia del cuerpo médico forense y las pericias de parte que la discuten.
Un error habitual del peritaje es juzgar con el resultado ya conocido: reprochar que no se previó lo que recién se entendió después. Señalar ese sesgo, con la historia clínica en la mano, es una de las tareas centrales de la defensa. Lo desarrollamos en detalle en la pericia médica en causas de mala praxis.
Qué hacer si te denunciaron
No declares sin defensa técnica
Si te citan a declaración indagatoria tenés derecho a negarte a declarar sin que eso se use en tu contra. La declaración es un acto de defensa, no un trámite: conviene prestarla cuando se conoce el expediente completo y se sabe qué dicen las pericias.
Asegurá la documentación, sin tocarla
Pedí copia de la historia clínica, de la ficha anestésica y de los protocolos vigentes a esa fecha. Nunca agregues, corrijas ni completes registros después de un evento adverso: una enmienda posterior puede convertir una causa defendible en una imputación por adulteración de documento, y destruye la credibilidad de todo lo demás.
No confundas tu defensa con la de la institución
La clínica y su aseguradora tienen intereses propios, que no siempre coinciden con los tuyos: una estrategia que atribuya el evento al acto anestésico puede ser cómoda para el sanatorio y ruinosa para vos. En materia penal la responsabilidad es personal y la defensa también.
Preguntas frecuentes
¿Me pueden inhabilitar para ejercer durante la causa?
La inhabilitación especial es una pena que se aplica con la condena. Durante el proceso se puede seguir trabajando, salvo situaciones excepcionales. Lo que sí puede moverse antes es la matrícula o tu relación con el prestador: por eso importa intervenir temprano.
Si el paciente firmó el consentimiento, ¿estoy cubierto?
No. El consentimiento informado acredita que el paciente conocía los riesgos propios del procedimiento, y eso es muy valioso frente al reproche de falta de información. Pero no ampara un apartamiento de la técnica: nadie consiente una dosis equivocada.
¿Qué pasa si el equipo del quirófano no funcionaba bien?
Es un punto central y suele estar mal explorado. Si faltaba material, el equipo no estaba calibrado o la dotación era insuficiente, la discusión se traslada a quién debía proveerlo y a qué era exigible en ese contexto. Conviene documentarlo desde el inicio.
Si recibiste una denuncia, una citación o una notificación vinculada con tu práctica, podés ver cómo trabajamos la defensa penal de anestesiólogos, conocer el panorama general en defensa penal por mala praxis médica o escribirnos para una consulta confidencial.
Esta nota es información general y no reemplaza el asesoramiento profesional sobre un caso concreto. Última actualización: 28 de octubre de 2026.