En la guardia se decide con minutos, sin historia previa y con varios pacientes a la vez. Qué se le reprocha penalmente al emergentólogo, qué prueba pesa y cómo se arma la defensa.
La guardia es el lugar donde la medicina se practica en las peores condiciones posibles: sin historia previa del paciente, con minutos para decidir, varios cuadros simultáneos y una demanda que casi siempre supera la dotación. Y es, al mismo tiempo, uno de los ámbitos donde más denuncias penales se originan.
El reproche típico se formula después, con el diagnóstico ya conocido: "le dieron el alta y a las horas tuvo un infarto". La defensa consiste en devolver el análisis al momento en que había que decidir, con la información que entonces existía.
Qué se investiga
El encuadre es el de los delitos culposos: homicidio culposo (artículo 84 del Código Penal) o lesiones culposas (artículo 94). En la guardia aparece con particular frecuencia el abandono de persona (artículo 106), que castiga a quien pone en peligro la vida o la salud de alguien a quien debía asistir, dejándolo a su suerte. Se invoca cuando se discute una negativa de atención, una derivación mal hecha o un alta en un paciente que debía quedar en observación.
No hay delito por el solo hecho de no haber acertado el diagnóstico. El error de diagnóstico no es, por sí mismo, delito: lo que se juzga es si el método diagnóstico aplicado fue el exigible, si se pidieron los estudios que el cuadro indicaba y si se descartaron las causas graves antes de dar el alta.
Los escenarios que más denuncias generan
El alta que después se discute
Dolor torácico, cefalea, dolor abdominal, mareo: síntomas que pueden ser banales o ser el inicio de algo letal. El eje probatorio es qué se registró del examen, qué estudios se pidieron, qué se descartó y, sobre todo, qué pautas de alarma se le dieron al paciente por escrito. Un alta con pautas documentadas y un alta sin registro son dos causas completamente distintas.
Triage y demora en la atención
Cuando alguien se deteriora en la sala de espera, la denuncia apunta al triage. Lo que se analiza es el criterio aplicado, la categoría asignada, quién la asignó y qué recursos había. Es determinante poder reconstruir cuántos pacientes y de qué gravedad había en ese turno: la saturación documentada es un elemento de descargo, la saturación solo afirmada no sirve.
Derivación y traslado
Pacientes que requieren una complejidad que la institución no tiene. Lo exigible es gestionar la derivación, estabilizar mientras se gestiona y dejar constancia de cada llamado y de cada negativa. Las causas se pierden cuando no hay registro de las gestiones, no cuando la derivación demoró por razones ajenas al médico.
Pacientes que se retiran o rechazan el tratamiento
El paciente tiene derecho a rechazar un procedimiento o a retirarse. Pero ese rechazo debe estar informado y documentado: constancia firmada, explicación de los riesgos y registro de que se ofreció la alternativa. Sin eso, la familia va a sostener que nunca le explicaron nada, y no habrá con qué responder.
La prueba que define la causa
- la planilla de atención de guardia y la historia clínica del episodio, con hora de ingreso, examen físico y evolución;
- la categorización de triage y la hora en que se asignó;
- los estudios pedidos y sus resultados, incluido lo que se descartó;
- la constancia de alta con pautas de alarma, firmada;
- los registros de derivación: llamados, rechazos, tiempos del traslado;
- la dotación y la demanda de ese turno, que fija lo que era materialmente posible.
En guardia el enemigo de la defensa no es la complejidad del caso: es el registro escueto. Diez renglones escritos a las cuatro de la mañana son, dos años después, todo lo que hay para demostrar que la atención fue correcta.
Qué hacer si te denunciaron
No declares sin ver el expediente
Tenés derecho a negarte a declarar sin que eso se interprete en tu contra. En causas de guardia es especialmente importante: muchas veces el imputado no recuerda al paciente, y declarar de memoria antes de leer la historia clínica es el peor escenario posible.
Reconstruí el turno, no solo la consulta
La defensa se apoya en el contexto: cuántos pacientes había, con qué gravedad, con cuánto personal. Eso se prueba con planillas y partes de guardia que hay que pedir formalmente antes de que se pierdan.
Nunca completes la historia clínica después
Agregar lo que falta cuando ya hay una denuncia convierte un registro pobre pero honesto en una posible adulteración de documento, y arruina la credibilidad de todo lo demás.
Preguntas frecuentes
Si no acerté el diagnóstico, ¿soy responsable?
No necesariamente. El derecho penal no castiga el error de diagnóstico en sí, sino la falta de diligencia en el proceso: no haber examinado, no haber pedido lo que el cuadro exigía o no haber descartado lo grave. Un diagnóstico razonable que después resultó equivocado es defendible.
¿Puedo ser imputado por no atender a alguien si estaba con otra emergencia?
La priorización de un paciente más grave es una conducta médicamente correcta. Lo que hay que poder probar es la simultaneidad y la gravedad relativa: de nuevo, los registros del turno.
El paciente se fue sin esperar, ¿me protege eso?
Solo si quedó constancia. El retiro voluntario documentado es una defensa sólida; el retiro sin registro suele presentarse en la denuncia como una falta de atención.
Si te denunciaron por una atención en guardia, podés ver cómo trabajamos la defensa penal de emergentólogos, leer el panorama general de la defensa penal por mala praxis médica o escribirnos para una consulta confidencial.
Esta nota es información general y no reemplaza el asesoramiento profesional sobre un caso concreto. Última actualización: 28 de octubre de 2026.